He disfrutado mucho pintándola, pués como podéis ver, era una mujer muy guapa, con un pelo precioso y unos ojos más bonitos todavía.
Yo le he dado mi toque colorista, y la he vestido de colores malvas que tanto me gustan, y creo que ha quedado muy alegre. A Maribel le ha encantado, y ya tendrá un recuerdo de su madre para siempre.